Supone que el niño comprende que los objetos existen aunque no sean perceptibles. La permanencia implica la noción, “idea” o representación icónica de la persona o del objeto y de sus relaciones espaciales. Es un eje importante en el desarrollo del pensamiento durante la primera infancia que se logra alrededor de los 18 meses, debido a que es el primer nivel de conservación que logra el infante y requiere que el niño sea capaz de disociar a la persona o el objeto de su propia acción y lo sitúe en un contexto de relaciones espacio-temporales y causales, independientes de la acción y obedeciendo a leyes de desplazamiento autónomo.
Existen diferentes etapas en la permanencia visual:
- Primera etapa: Permanencia Visual
Se da entre los 2 y 5 meses de edad. En este periodo los niños han logrado el control de la cabeza y fijan la mirada en los adultos, en objetos brillantes, con movimiento y sonoros.
La desaparición de la persona u objeto provoca una actitud de asombro y expectativa:
- Fijan la mirada por breves segundo donde esta la “persona u objeto” que desaparece.
- Repite algunos movimientos o acciones que realizaba previamente a la desaparición de la “persona u objeto”.
Esta actitud de espera o las expectativas que caracterizan a esta etapa dependen de tres condiciones:
- Sentido de orientación del niño hacia la realidad, que es más establece hacia las personas que hacia los objetos en esta etapa. La persona adquiere interés después de que el bebe ha satisfecho sus necesidades afectivas de contacto directo con ese adulto.
- Atención – concentración en la tarea que estaba realizando: La actitud de espera en el bebe dura de 10 a 30 segundos frente a la persona y de 5 a 15 segundos frente al objeto. El carácter distráctil de la atención – concentración del niño originado por estímulos visuales o auditivos ajenos a la tarea, incide en el tiempo de fijación de la mirada, cuando el objeto o persona desaparece de su campo perceptual. Si la desaparición del objeto se repite en varios ensayos, disminuye la concentración del niño con relación al lugar donde se oculta el objeto.
- Desarrollo del componente operacional de la acción: En esta etapa las reacciones de orientación visual, las conexiones ínter sensoriales y las primeras coordinaciones óculo manuales contribuyen a que lo percibido tenga coherencia y se organicen acciones de búsqueda visual del objeto que suena o de la voz que oye o contacto táctil de lo que ve o escucha.
- Segunda Etapa: Comienzo de la Permanencia Visual Práctica
Se observa en los niños entre 5 y 9 meses. La adquisición de la prensión voluntaria, de la posición sedente y de los movimientos de traslación como el gateo, posibilitan el comienzo de la permanencia del objeto y el desarrollo de la coordinación entre lo visual y lo táctil.
En esta etapa se inicia la búsqueda del objeto teniendo en cuenta la orientación, las acciones previamente realizadas con los objetos o algunos índices externos de los objetos como movimiento, posición espacial y color.
En esta etapa se dan siete tipos de reacciones de búsqueda:
- Búsqueda visual del objeto después de realizado el seguimiento de la trayectoria del objeto en el espacio: Detener la mirada donde el objeto se oculta depende del desarrollo de la reacción de orientación visual. El niño es capaz de seguir sistemáticamente la trayectoria del objeto en el espacio, por eso busca el objeto donde se supone puede reaparecer en función a su trayectoria. Por ejemplo, cuando un objeto se cae al suelo y el niño lo sigue con la mirada.
- Anticipación visual de la posición futura de un objeto en movimiento: El niño mueve la cabeza directamente hacia donde se desplaza el objeto. Por ejemplo, cuando una persona se mueve lentamente o cuando el niño suelta el objeto.
- Reacción circular diferida: Acción que se interrumpe por determinadas circunstancia y después se reanuda sin incitación externa: Por ejemplo, cuando el niño esta jugando y alguien lo llama, el voltea para mirar quien se dirige a él y luego regresa al juguete que tenía.
- Acciones interrumpidas: Consiste en la repetición de los movimientos anteriores realizados con el objeto o con la persona, cuando se le oculta o se le escapa de la mano. Por ejemplo, cuando el niño tiene algo en la mano y se le cae sin que se de cuenta, continua actuando como si aun lo tuviera en la mano.
- Reconstitución de un todo visible a partir de una fracción visible. Surge cuando el niño ve un parte visible del objeto oculto. Suelen darse dos tipos de respuestas * El niño coge el objeto de la parte visible como si no hubiera obstáculo.
* El niño coge el objeto conjuntamente con el obstáculo.
- Supresión de obstáculos que impiden la percepción del sujeto: En esta respuesta el niño quita el obstáculo que oculta su cara para poder ver el objeto. Por ejemplo, cuando se le pone un pañuelo en la cabeza.
- Supresión de un obstáculo del mismo color que el objeto oculto: Se observa en niños de 8 y 9 meses., generalmente cuando el objeto oculto es del mismo tamaño o de la misma forma que el obstáculo, el niño pierde interés en la búsqueda y se olvida del objeto oculto, pero si es del mismo color el niño busca el objeto oculto.
Cinco de estas reacciones (de la segunda a la sexta) han sido descrita por J. Piaget. La primera y la última, se establecieron por Leyda Cruz, en sus investigaciones en la Universidad de La Habana – Cuba. En las cuatro primeras reacciones de búsqueda del objeto, existe una permanencia del objeto elemental, objetiva, que se manifiestan en los niños basadas en particularidades objetivas. Ya a los 8 y 9 meses el niño es capaz de orientarse con respecto al movimiento, el espacio y el color del objeto.
En esta etapa los niños son capaces de eliminar un obstáculo con relación a su persona, pero son incapaces de eliminar el obstáculo en relación al objeto. Cuando el objeto se oculta totalmente el niño de esta edad desiste de la búsqueda del objeto.
Las primeras dos reacciones son más elementales debido a que el niño requiere de una reacción de búsqueda solo a partir de una orientación interna, en las demás el niño tiene una orientación superior debido a que las reacciones de búsqueda se realizan en el plano visual a partir de los movimientos y acciones realizados con los objetos.
- Tercera Etapa: Permanencia Visual Práctica
Se observa entre los 8 y 10 meses. Los niños se mantienen más tiempo orientados hacia los objetos.. Aquí se produce la reacción de búsqueda activa a través de la orientación verbal del adulto acompañado de la mímica. Por ejemplo: “Busca el osito, búscalo, dónde está” .
En esta etapa los niños se caracterizan por actuar sobre la realidad practica, eliminando el obstáculo que les impide percibir el objeto que esta totalmente oculto. Los niños son capaces de tener en cuenta la relación medio – fin en la búsqueda del objeto oculto.
En esta etapa el niño presenta dos errores de localización en la reacción de búsqueda del objeto oculto totalmente: * Reacción Típica: El objeto se busca en una posición privilegiada, en el lugar donde se vio ocultar por primera vez. * Reacción Residual: El objeto se busca en una segunda posición, pero al no encontrarlo, se vuelve a buscar en la posición inicial.
- Cuarta Etapa: Permanencia Visual – Practica con Orientación Espacial
Se observa en los niños entre 8 y 15 meses. Los niños de esta edad ya comprenden el nombre de algunos objetos y realizan imitación de conductas según un modelo. Logran encontrar el objeto orientándose por el espacio donde se ubicaba aunque inicialmente no encuentre el objeto.
Entre los 13 y 15 meses, adicionalmente los niños imitan en forma espontánea la acción de esconder realizada por el adulto. El niño logra la acción compleja de representar toda la conducta de “esconder y encontrar el objeto”.
- Quinta Etapa: Permanencia Representativa
Se observa entre niños de 9 a 18 meses. Con la adquisición de la marcha se produce una búsqueda activa del objeto oculto.
En esta etapa ya no se necesitan indicios preceptúales para encontrar el objeto, por ejemplo ver el desplazamiento del objeto. La búsqueda se realiza a partir de la representación del objeto y de la deducción de sus relaciones espaciales.
Si el objeto se oculta debajo, detrás o dentro de diferentes obstáculos, los niños ordenan su itinerario y subordinan sus acciones a las relaciones indirectas que se establecen entre el objeto y los obstáculos.
Esta etapa se ha logrado, cuando el niño logra solucionar el problema de búsqueda del objeto, cuando los niños infieren la localización del objeto subordinándolo al conjunto de pasos a seguir en su representación.
(*) Extraído de Cruz, Leyda (2006) El diagnostico Psicomotor del niño en las Edades Tempranas. Universidad de La Habana Cuba – CIEIS.
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